• jingle lara
22 Mar 2019 amaxofobia, miedo conducir Categoría: CONSEJOS

Amaxofobia: Me cuesta decidirme en el tráfico

 

¿Tienes amaxofobia? ¿Realmente no sabes de qué se trata? Es simplemente tener miedo a conducir. En el momento que la persona piensa que va a conducir en las próximas horas o días, su cuerpo puede experimentar hasta episodios de ansiedad, en diferentes grados.

Esta fobia, que puede alcanzar distintos grados, como por ejemplo la Amaxofobia Situacional, se supera con terapia psicológica cognitiva-conductual. En Autoescuela Lara ofrecemos un servicio para conseguir que, las personas que lo padezcan, puedan superarlo sin problema, integrando un trabajo de un gabinete de psicólogos especializados en esta temática, junto con un gran amplio de formadores viales con mucha experiencia. El objetivo es claro: conseguir que la persona que lo padece, aumente su confianza en el vehículo y pueda llevar una vida cotidiana normal, pudiendo conducir sin problema.

Una de las preocupaciones más frecuentes de las personas que experimentan miedo a conducir es la dificultad para tomar decisiones en el tráfico. Verbalizaciones del tipo “No sé si meterme ahora o más tarde” “No sé si cambiarme de carril” “No sé si tengo que ir más deprisa o no”. 

Es habitual que esta necesidad de sentirnos más seguro se cubra ineficazmente llevando a un acompañante que nos facilite o en algunas ocasiones tome la decisión por nosotras. En otras ocasiones, es este acompañante el que resalta los aspectos negativos de nuestra conducción “ten cuidado” “haz esto” “eres un peligro” haciéndonos ver que es incluso mejor que aceptemos que no vamos a conducir.

En frenatumiedo, en colaboración Autoescuela Lara, trabajamos desde el empoderamiento unido al crecimiento personal. Conectamos el coche con la forma de conducir nuestra vida para lograr una plena satisfacción en todas las esferas.

 

 

Si quieres tener más información para superar este reto, aquí tienes toda la información, para lograr conducir sin miedo.

Coge el volante de tu vida.

Te esperamos.

Primera consulta gratuita.

 

Más información: Artículo escrito por Sonia Rojas, psicóloga especialista en amaxofobia. 

Contacto: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Los villancicos suenan en tiendas y casas; los belenes y árboles de Navidad ya lucen, espléndidos; los regalos ya están en camino; las comidas y cenas navideñas y de trabajo están anotadas en los calendarios… todo parece indicar que la Navidad ha llegado, ¿no es así?

Es en estas fechas cuando se empiezan a observar recomendaciones masivas, y necesarias, sobre conducir en según que estado. No es ningún secreto que, entre entrantes y segundos platos, el alcohol hace acto de presencia en forma de brindis (o sin brindis, claro), y nuestra atención al volante y capacidad de reacción pueden quedar disminuidas. En menor medida, pero también con notable presencia, está el consumo de drogas en estas fechas. Con todo esto, es normal que se recuerde la importancia de no coger el coche si se va perjudicado.

Sin embargo, hay otras condiciones que pueden provocar accidentes en carretera: nos referimos a los empachos, más habituales incluso que “las copitas de más”. Ni siquiera hace falta llegar al extremo de no poder abrocharnos el botón del pantalón o de sentir que nuestro estómago se expande tanto que no nos deja respirar bien; es muy habitual que después de comer nos entre sueño. Ya en esos casos es recomendable dejar reposar la comida —o incluso embarcarse en una placentera siesta— antes de conducir, no digamos ya en las ocasiones en que hemos tomado una comida copiosa.

En las cenas de Navidad hay una ingente variedad de platos y una cantidad desproporcionada de comida per comensal, lo que se traduce en un deseo irrefrenable por comer de todo y todo lo que podamos. Entre vinitos y cavas, cordero y langostinos, se forma una masa indigesta en nuestro estómago que nos provoca ardores, sudoración, malestar, dolor y, sobre todo, somnolencia. Bien sabemos que este punto es un factor especialmente peligroso cuando estamos al volante, incluso si no hemos bebido ni gota de alcohol. Nuestra atención se puede reducir mucho, al igual que nuestros reflejos, e incluso acabar por cerrar unos segundos los ojos de forma involuntaria y, en el mejor de los casos, llevarnos un susto.

Para evitar riesgos, lo ideal sería no repetir el postre hasta reventar, pero no siempre es posible decir “no”. Así pues, recomendamos descansar un rato una vez se haya terminado el último plato, dar un paseo que ayude a bajar un poco la comida y tomar una infusión de menta que ayude a hacer la digestión, antes de coger el coche. Ya que hemos disfrutado de una gran cena de Navidad, no tenemos por qué arriesgarnos a acabar mal la noche, ¿verdad? En cualquier caso, lo principal es prestar mucha atención a cómo nos sentimos antes de conducir y permitirnos reposar el estómago un poco, aunque sea dentro del coche.

¿Alguna vez has sentido los efectos de una comida copiosa de Navidad a la hora de conducir? ¿Te has llevado algún susto innecesario? Esperamos que estas fiestas tengas más cuidado que nunca al volante. Recuerda: si te empachas, no conduzcas. ¡Feliz Navidad!
11 Ene 2019 mitos, alcohol, seguridad vial, accidentes tráfico Categoría: NOTICIAS

¿Cómo eliminar el alcohol en sangre? Los mitos más extendidos.

 

Esta es una pregunta que mucha gente, mayormente la que lleva unas copas encima y teme a los controles de alcoholemia en carretera, se hace. Cada vez aparecen métodos más absurdos para intentar eliminar la tasa de alcohol en sangre. En el siguiente artículo vamos a desmentir los mitos más extendidos al respecto. Quedaos a leerlo, que algunas no tienen desperdicio…

Antes de nada, tenemos que recordar que la DGT no permite que se superen los 0.5 gramos por litro en sangre, lo que equivale a 0.25 mg/L de aire espirado, excluyendo a los conductores profesionales o a los que tienen el carnet desde hace menos de dos años; en este caso, la cifra baja a 0.15mg/L.

Esto se traduce en que un hombre de 70 kilos necesita beber dos copas de vino o chupitos de licor, o vaso y medio de cerveza, en ayunas para alcanzar los 0.25mg/L; por otro lado, una mujer de 60 kilos daría positivo solo con un vino y medio, un vaso de cerveza o un chupito y medio de licor.

Bien, aun teniendo esto en cuenta, hay muchas personas que pierden las riendas de la noche o de la tarde y se agarran una melopea olímpica. Por supuesto, quieren llegar pronto a su casa y el pánico aparece en sus embriagadas caras al recordar que puede haber controles de alcoholemia de camino, ¡qué sorpresa!

¿La solución? Optar por alguno de estos “remedios” para bajar el alcohol en sangre:

1.    Hacer ejercicio y sudar. Todavía hay gente que se pone a hacer flexiones y a pegar saltos delante de los agentes de policía para dar negativo al soplar. Por cuatro gotas de sudor no vas a borrar de tu cuerpo una noche de desfase.

2.    Beber mucha agua o tomar vitamina B. Otro de los clásicos. El agua produce más cantidad de orina para expulsar, pero el alcohol ya está en la sangre, así que no va a servirte de nada.

3.    Comer mucho. Con el estómago lleno, el alcohol se absorbe más lentamente, pero va a acabar igualmente en sangre.

4.    Darse una ducha o masticar chicle. La ducha puede espabilarte un poco, pero tampoco va a solucionarte nada. Del chicle ya ni hablamos.

5.    Soplar de forma distinta. De nuevo, el alcohol ya está en tu sangre. Soplando de otra forma solo conseguirás que la prueba dé error y poner a prueba la paciencia del Guardia Civil.

6.    Consumir cocaína. No consideramos necesario comentar este punto, pero por si acaso aún hay alguien que sigue el razonamiento de “el alcohol te atonta y la cocaína te espabila”, queremos recordar que el alcohol sigue en sangre, amén de lo estúpidamente peligroso que puede resultar esta mezcla, sobre todo al volante.

“Pero entonces, si nada de esto sirve, ¿cómo puedo dar negativo en los controles de alcoholemia?”, te preguntarás. Tenemos dos soluciones igualmente válidas:

1.     Espera a que tu hígado haga su trabajo. Esto supone no coger el coche entre 3 y 10 horas, que es cuando la sangre habrá vuelto a su estado normal —el tiempo puede variar en función de las copas que hayas bebido y en función de la salud de la propia persona—, para no correr riesgos, recomendamos encarecidamente la opción siguiente.

2.     Si vas a conducir, no bebas. Sencillo. Si no quieres dar positivo en un control de alcoholemia, lo mejor es que no bebas alcohol; si vas a beber alcohol, piensa en cogerte un taxi o en que te lleve alguien que no haya bebido.

Queremos recordar que el alcohol, entre muchos otros efectos, nos da más confianza en nuestras capacidades de la que deberíamos tener. La atención al volante y la capacidad de reacción se va a reducir muchísimo, incluso aunque nosotros creamos “ir bien”. Así pues, lo importante no es lo que salga cuando soplemos, ni la multa que nos puede caer; lo importante es nuestra seguridad y la de los demás.

¿Conocéis a alguien que haya intentado estos remedios? ¿Y qué tal le ha ido? No dejéis de impedir que quienes hayan tomado alcohol (o drogas) cojan el coche, que al final lo agradecerán.

Social

No te pierdas nada.

Siguenos en las redes sociales

           
   

 

   

   

Esta web utiliza las cookies _ga/_utm propiedad de Google Analytics, persistentes durante 2 años, para habilitar la función de control de visitas únicas con el fin de facilitarle su navegación por el sitio web.

Si continúa navegando consideramos que está de acuerdo con su uso. Podrá revocar el consentimiento y obtener más información consultando nuestra Política de cookies. Saber más

Acepto

INFORMACIÓN SOBRE COOKIES

Debido a la entrada en vigor de la referente modificación de la “Ley de Servicios de la Sociedad de la Información” (LSSICE) establecida por el Real Decreto 13/2012, es de obligación obtener el consentimiento expreso del usuario de todas las páginas web que usan cookies prescindibles, antes de que éste navegue por ellas.

¿QUÉ SON LAS COOKIES?

Las cookies y otras tecnologías similares tales como local shared objects, flash cookies o píxeles, son herramientas empleadas por los servidores Web para almacenar y recuperar información acerca de sus visitantes, así como para ofrecer un correcto funcionamiento del sitio.

Mediante el uso de estos dispositivos se permite al servidor Web recordar algunos datos concernientes al usuario, como sus preferencias para la visualización de las páginas de ese servidor, nombre y contraseña, productos que más le interesan, etc.

COOKIES AFECTADAS POR LA NORMATIVA Y COOKIES EXCEPTUADAS

Según la directiva de la UE, las cookies que requieren el consentimiento informado por parte del usuario son las cookies de analítica y las de publicidad y afiliación, quedando exceptuadas las de carácter técnico y las necesarias para el funcionamiento del sitio web o la prestación de servicios expresamente solicitados por el usuario

¿QUÉ TIPOS DE COOKIES EXISTEN?

Sobre los tipos de cookies, existen cinco grandes grupos:

  • Cookies analíticas: recogen información del uso que se realiza del sitio web.
  • Cookies sociales: son aquellas necesarias para redes sociales externas.
  • Cookies de afiliados: permiten hacer un seguimiento de las visitas procedentes de otras webs, con las que el sitio web establece un contrato de afiliación (empresas de afiliación).
  • Cookies de publicidad y comportamentales: recogen información sobre las preferencias y elecciones personales del usuario (retargeting).
  • Cookies técnicas y funcionales: son las estrictamente necesarias para el uso del sitio web y para la prestación del servicio contratado.

 

COOKIES QUE SE UTILIZAN EN ESTE SITIO WEB

  • PHPSESSID:cookie técnica y estrictamente necesaria que contiene el identificador de la sesión. Se elimina al cerrar el navegador.
  • _lang: cookie técnica y estrictamente necesaria que contiene el idioma de la sesión. Se elimina al cerrar el navegador.
  • ac_cookies: cookie técnica y estrictamente necesaria que contiene el valor de si se ha aceptado la instalación de cookies. Caduca en 1 año desde la última actualización.
  • _ga: cookie de Google Analytics que habilita la función de control de visitas únicas. La primera vez que un usuario entre en el sitio web a través de un navegador se instalará esta cookie. Cuando este usuario vuelva a entrar en la web con el mismo navegador, la cookie considerará que es el mismo usuario. Solo en el caso de que el usuario cambie de navegador, se considerará otro usuario. Caduca a los 2 años desde la última actualización.
  • _gat: Esta cookie se asocia con Google Analytics. Se utiliza para limitar la velocidad de petición - la limitación de la recogida de datos en los sitios de alto tráfico. Caduca a los 10 minutos.
  • _gid: Esta cookie se asocia con Google Analytics. Se utiliza para distinguir a los usuarios. Caduca a las 24 horas.

 

REVOCACIÓN DEL CONSENTIMIENTO PARA INSTALAR COOKIES

COMO ELIMINAR LAS COOKIES DEL NAVEGADOR

Chrome

1. Selecciona el icono de Herramientas

2. Haz clic en Configuración.

3. Haz clic en Mostrar Opciones Avanzadas.

4. En la sección "Privacidad" haz clic en Configuración de contenido. • Eliminar cookies: Haz clic en Todas las cookies y los datos de sitios… • No permitir que se almacenen cookies.

5. Haz clic en Eliminar datos de navegación (vaciar la Caché).

6. Cierra y reinicia el navegador.

Para más información sobre Chrome pulse aquí: http://support.google.com/chrome/answer/95647?hl=es

 

Internet Explorer. Versión 11

1. Selecciona Herramientas | Opciones de Internet.

2. Haz clic en la ficha General.

3. En la sección "Historial de exploración", haz clic en Eliminar el historial de exploración al salir.

4. Seleccionar Eliminar archivos.

5. Seleccionar Eliminar cookies.

6. Haz clic en Eliminar.

7. Haz clic en Aceptar.

8. Cierra y reinicia el navegador.

Para más información sobre Internet Explorer pulse aquí: https://support.microsoft.com/es-es/kb/278835

 

Firefox. Versión 18

1. Selecciona Firefox | Historial | Limpiar el historial reciente.

2. Al lado de "Detalles", haz clic en la flecha hacia abajo.

3. Selecciona las siguientes casillas de verificación: Cookies, Caché, Inicios de sesión activos

4. Usando el "Intervalo de tiempo para borrar" en el menú desplegable, selecciona Todo.

5. Haz clic en Borrar ahora.

6. Cierra y reinicia el navegador. Puede aceptar o rechazar las cookies individualmente en las Preferencias de Firefox, en la sección Historial disponible en Herramientas > Opciones > Privacidad.

Para más información sobre Mozilla Firefox pulse aquí: https://www.mozilla.org/es-ES/privacy/websites/#cookies

 

Safari Versión 5.1

1. Selecciona el icono de Safari / Editar | Restaurar Safari.

2. Selecciona las siguientes casillas de verificación: Borrar el historial, Eliminar todos los datos de sitio web

3. Haz clic en Restablecer.

4. Cierra y reinicia el navegador.

Para más información sobre Safari pulse aquí: https://support.apple.com/kb/ph21411?locale=es_ES

 

Opera

1. Opciones - Avanzado - Cookies. Las opciones de cookies controlan el modo en que Opera los maneja y por lo tanto su aceptación o rechazo.

Para más información sobre Ópera pulse aquí: https://help.opera.com/en/latest/security-and-privacy/#clearBrowsingData Otros navegadores Consulte la documentación del navegador que tenga instalado.